A VECES

     A veces cuando te veo siento que me quieres abrir la puerta a tu mundo. Titubeas y no te decides. Sé que tienes miedo y buscas que nadie te vuelva hacer daño. Es humano lo que sientes. Yo si hubiese vivido lo que tú viviste tal vez haría lo mismo. Sé que quieres volver a ser quien dejaste de ser obligada por la mala fortuna. Te tocó a ti como me pudo tocar a mí. El destino es caprichoso y juega con nuestras vidas como si fuéramos peleles. Acércate y déjame abrazarte. Busca en mí el valor para volver a vivir. Sé que pronto me invitarás a pasear por tu interior. Lo llenaré de esperanza y de amor para que tú seas tan feliz como de veras te mereces. Ese es mi propósito si tú así lo decides. Esperaré cada día a que te decidas. No tengo prisa. Deseo dedicarte el tiempo que me queda de vida. Sólo de ti dependerá. No desesperaré tengo paciencia ya sabes. Cuando te decidas no hará falta que me lo digas lo leeré en tus ojos. Ellos son siempre los que me cuentan lo que tú callas. Tras esta tormenta volverá a salir el sol y juntos pasearemos por los senderos que la vida nos brinde agarrados de la mano y enamorados. Ese mundo es el que nos espera. No demores. Tu alma y mi alma llevan una eternidad esperándose y ahora que se encontraron debemos unirlas para que se fundan en el eterno deseo de ser para siempre una sola. Te espero ya sabes amor.

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